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It seems appropriate that our March concert falls during the month whose name is derived from Mars, the Roman god of war, and features music inspired by war.

GUSTAV HOLST (1874–1934)
Mars, the Bringer of War (from The Planets, op. 32) (1918)

Holst was a British composer of Swedish descent. His father was an organist, and Gustav continued the family interest in music. In 1895 he won a scholarship that enabled him to study at the Royal College of Music. He also played the trombone and eked out his living teaching others to play the instrument. He composed several operas and sacred choral works. Another lasting area of interest for Holst was mysticism and ancient religious ideas from the Indian subcontinent, but his dramatic orchestral suite, The Planets, was the most famous of all his compositions.

The Planets has seven movements, all titled after gods and goddesses of Roman mythology. The entire work is scored for a gigantic orchestra to create a sometimes-overwhelming wall of sound. In the Mars movement that we play today, this effect aptly portrays the relentless drama of warfare.

RICHARD RODGERS (1914–1989)
Victory at Sea (Symphonic Scenario)

Rodgers was born into a Jewish family and began playing the piano at age six. He attended Columbia University but in 1921 shifted his studies to the Institute of Musical Art (now known as the Juilliard School. He met his future collaborator, Lorenz Hart, and after collaborating on several amateur shows, Rodgers and Hart made their professional debut in 1919 with the song, “Any Old Place with You.” They wrote musicals throughout the 1920s and 1930s. In the 1940s and 1950s Rodgers collaborated with Oscar Hammerstein to write Oklahoma!, South Pacific, and The Sound of Music.

Rodgers originally wrote Victory at Sea to accompany a 1952–53, thirteen hour television documentary series detailing naval warfare in the Pacific during WWII. Robert Russell Bennett transformed the original score to create the Symphonic Scenario arrangement that we perform. The result is a comprehensive suite that enfolds 12 of Rodgers’ themes into a cohesive orchestral work and includes some of Bennett’s own original material. The Scenario captures a wide range of emotions, from the “majesty of the sea,” to the terror of battle and the sadness of loss. Through vivid instrumentation, it also portrays the moods of war by evoking the movement of waves, Morse code signals, and the distinct rhythms of a battle or march.

DIMITRI SHOSTAKOVICH (1906–1975)
Symphony No. 5 in D Minor (1937)

Born in St Petersburg, Shostakovich entered the Petrograd Conservatory in 1919, where he studied piano and composition. With the premiere of his first symphony in 1926, he became internationally recognized as a gifted composer. In the years that followed he produced music with amazing celerity, but by the 1930s Stalin began tightening his grip over all aspects of Russian culture and life. Stalin was especially offended by Shostakovich’s opera, “Lady Macbeth of Mtsensk.” As a result, an article in Pravda described the work as a “muddle.” The editorial went on to describe the piece as “formalistic” and “anti-Soviet.” In the midst of this climate, Shostakovich aimed to create a work that would satisfy Soviet authorities while preserving his artistic voice. The result was his Symphony No. 5 a work in four movements, which he called “a creative response to justified criticism.” The premiere was a “triumphal success”, receiving an ovation that lasted well over half an hour and appealed to both public and official critics.

  1. Moderato—Allegro non troppo: Opening with a somber D minor theme, the first movement develops dramatic tension with contrasting lyrical passages, rhythmic vitality, and contrapuntal textures, setting a serious yet emotionally complex tone.
  2. Allegretto: This movement is a waltzlike scherzo with ironic and sometimes grotesque character, featuring shifting meter and light orchestration that masks underlying tension.
  3. Largo: The symphony’s most profound movement is dominated by strings, but later we hear eloquent statements by solo and grouped woodwinds. We can sense a great personal tragedy here but the movement ends in peace and tranquility.
  4. Allego non troppo: The finale is a parade of musical ideas intended to add up to a glorious triumph. In its final minutes, pounding rhythms support a glorious brass hymn which suggests that despite our complicated, ambiguous age, we can still overcome all and move resolutely onward to light and happiness.
— Jane Rausch

Temporada 2025–2026 de La Sinfónica Cívica de Holyoke: Las historias que contamos

Historias de guerra

Parece apropiado que nuestro concierto de marzo tenga lugar durante el mes cuyo nombre se deriva de Marte, el dios romano de la guerra, y que presente música inspirada en la guerra.

GUSTAV HOLST (1874–1934)
Marte, el portador de la guerra (de Los planetas, op. 32) (1918)

Holst fue un compositor británico de ascendencia sueca. Su padre era organista, y Gustav continuó el interés familiar por la música. En 1895 obtuvo una beca que le permitió estudiar en el Royal College of Music. También tocaba el trombón y se ganaba la vida enseñando a otros a tocar el instrumento. Compuso varias óperas y obras corales sacras. Otro interés duradero de Holst fue el misticismo y las antiguas ideas religiosas del subcontinente indio, pero su suite orquestal dramática, Los planetas, fue la más famosa de todas sus composiciones.

Los planetas tiene siete movimientos, todos titulados con nombres de dioses y diosas de la mitología romana. La obra completa está escrita para una orquesta gigantesca, con el fin de crear un muro de sonido a veces abrumador. En el movimiento Marte que interpretamos hoy, este efecto retrata de manera adecuada el drama implacable de la guerra.

RICHARD RODGERS (1914–1989)
Victoria en el mar (Escenario sinfónico)

Rodgers nació en una familia judía y comenzó a tocar el piano a los seis años. Asistió a la Universidad de Columbia, pero en 1921 trasladó sus estudios al Institute of Musical Art (hoy conocido como la Escuela Juilliard). Allí conoció a su futuro colaborador, Lorenz Hart, y tras colaborar en varios espectáculos amateurs, Rodgers y Hart hicieron su debut profesional en 1919 con la canción “Any Old Place with You”. Escribieron musicales durante las décadas de 1920 y 1930. En las décadas de 1940 y 1950, Rodgers colaboró con Oscar Hammerstein para escribir “Oklahoma!”, “South Pacific” y “The Sound of Music”.

Rodgers escribió originalmente “Victoria at Sea” para acompañar una serie documental televisiva de trece horas, emitida entre 1952 y 1953, que detallaba la guerra naval en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. Robert Russell Bennett transformó la partitura original para crear el arreglo de Escenario sinfónico que interpretamos. El resultado es una suite integral que reúne 12 de los temas de Rodgers en una obra orquestal cohesionada e incluye también material original del propio Bennett. El Escenario capta una amplia gama de emociones, desde la “majestad del mar” hasta el terror de la batalla y la tristeza de la pérdida. Mediante una instrumentación vívida, también retrata los estados de ánimo de la guerra evocando el movimiento de las olas, las señales en código Morse y los ritmos distintivos de una batalla o una marcha.

DIMITRI SHOSTAKÓVICH (1906–1975)
Sinfonía n.º 5 en re menor (1937)

Nacido en San Petersburgo, Shostakóvich ingresó en el Conservatorio de Petrogrado en 1919, donde estudió piano y composición. Con el estreno de su primera sinfonía en 1926, fue reconocido internacionalmente como un compositor dotado. En los años siguientes produjo música con asombrosa celeridad, pero en la década de 1930 Stalin comenzó a reforzar su control sobre todos los aspectos de la cultura y la vida rusas. Stalin se sintió especialmente ofendido por la ópera de Shostakóvich, Lady Macbeth de Mtsensk. Como resultado, un artículo en Pravda describió la obra como un “embrollo”. El editorial continuó calificando la pieza de “formalista” y “antisoviética”. En medio de este clima, Shostakóvich se propuso crear una obra que satisficiera a las autoridades soviéticas sin renunciar a su voz artística. El resultado fue su Sinfonía n.º 5, una obra en cuatro movimientos, que él llamó “una respuesta creativa a una crítica justificada”. El estreno fue un “éxito triunfal”, recibiendo una ovación que duró más de media hora y que complació tanto al público como a los críticos oficiales.

  1. Moderato—Allegro non troppo: Al comenzar con un tema sombrío en re menor, el primer movimiento desarrolla una tensión dramática mediante pasajes líricos contrastantes, vitalidad rítmica y texturas contrapuntísticas, estableciendo un tono serio pero emocionalmente complejo.
  2. Allegretto: Este movimiento es un scherzo de carácter valsístico, irónico y a veces grotesco, con cambios de compás y una orquestación ligera que oculta una tensión subyacente.
  3. Largo: El movimiento más profundo de la sinfonía está dominado por las cuerdas, pero más adelante escuchamos declaraciones elocuentes de maderas solistas y en grupo. Aquí se percibe una gran tragedia personal, pero el movimiento termina en paz y tranquilidad.
  4. Allegro non troppo: El final es un desfile de ideas musicales destinado a culminar en un triunfo glorioso. En sus últimos minutos, ritmos contundentes sostienen un himno majestuoso de metales que sugiere que, a pesar de nuestra época complicada y ambigua, aún podemos superar todo y avanzar con resolución hacia la luz y la felicidad.
— Notas del programa por Jane Rausch, traducido por Erik Valdes

2026 March Concert Flyer


Sunday, March 8, 2026 at 3:00 p.m.

Holyoke Community College

Holst: Mars, the Bringer of War (from The Planets, Op. 32) 
Rodgers: Victory at Sea (Symphonic Scenario)
Shostakovich: Symphony No. 5 in D minor, Op 4